Tras miles de años en el entorno rural, la mitad de la población mundial se aloja hoy en ciudades. Es en estos escenarios donde se han desarrollado las grandes civilizaciones de todos los tiempos. El intercambio de bienes e ideas entre sus ciudadanos ha hecho prosperar la cultura, el comercio y la economía.
En este contexto, los espacios públicos y abiertos de las ciudades han ejercido un papel clave en la definición del entramado social. Plazas, parques y paseos con el punto de encuentro, el sitio donde transcurre la vida en común y tienen lugar las celebraciones. Son también un signo de identidad, un referente cultural, un símbolo de desarrollo, una muestra de la dinámica de una sociedad, o una alarmante señal de abandono. Mejor que ningún otro indicador, los espacios públicos delatan el estado de salud de la ciudad o pueblo que los aloja.
Pero, ¿Qué papel seguirán cumpliendo en una sociedad que en los últimos años asiste al creciente predominio del ámbito privado sobre el público? El hombre contemporáneo se encierra cada vez más en sus esferas íntimas, y construye en su casa una fortaleza que lo protege del exterior y que satisface todas sus necesidades. El desafío está planteado y los arquitectos y arquitectos paisajistas han empezado a redefinir los espacios públicos atentos a esta realidad."
Soluciones: